jueves, 23 de noviembre de 2017


El eclipse de la familia
Los niños antes de entrar a la escuela ya han tenido una influencia educativa de su entorno familiar, es donde empieza a desarrollar y a aprender sus principales conocimientos y actitudes, empieza a convivir y a relacionarse con los demás. De acuerdo a Savater (1997) se llama “socialización primaria” que permite convertirse en un miembro más o menos estándar de la sociedad.   La escuela, el grupo de amigos, el lugar de trabajo son las que llevan a cabo la “socialización secundaria” en donde los niños adquieren conocimientos y competencias más especializadas.  Si la socialización primaria asido satisfactoria, es posible que la “socialización secundaria”, pueda asentar sus enseñanzas, al caso contrario si fuera insatisfactoria sería más difícil para la “socialización Secundaria”.

Hoy  en día la educación que imparte la familia es muy escasa los valores son totalmente insuficiente para que tenga éxito la enseñanza.  Antes, la familia era la base primordial de la  educación, donde se les brindaba consejos, ejemplos, apoyo, hábitos bueno modales, valores y la escuela se podía dedicar a enseñar. Actualmente la tarea de la escuela es doblemente complicada. A la escuela se le exige que cumpla con lo que le corresponde por derecho y por obligación a los padres de familia y, evidentemente, ni el sistema educativo ni los profesores están preparados para ello.

Los contenidos de la enseñanza


El medio por el cual se da el aprendizaje es la comunicación entre iguales y la trasmisión deliberada de pautas, técnicas, valores y recuerdos; proceso necesario por el cual todo ser humano tiene que pasar, pues es la condición para poderse llamar ser humano, lo que nos distingue de cualquier otro animal es exactamente eso la habilidad de aprender y razonar, por ello el proceso formativo es necesario para el género humano pues al nacer solo contamos con la herencia biológica pero eso no significa que seamos seres completos, significa que aunque estemos programados para desarrollar nuevas habilidades, es necesario aprenderlo de los demás por la vía de la imitación.
El conocimiento se trasmite de generación en generación, pues como menciona Savater, (1997) la función de la enseñanza está tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir que cualquiera puede enseñar, por ello en el pasado se veía como innecesario instruir la enseñanza como dedicación profesional de unos cuantos, pues el mutuo aprendizaje algo generalizado y obligatorio se da en toda comunidad humana pero se llega al punto que aunque cualquiera sea capaz de enseñar algo no significa que sea capaz de enseñar cualquier cosa.
Antes la educación era, orientada a la formación del alma y el cultivo respetuoso de los valores morales y patrióticos, considerada de más alto rango que la instrucción, que da a conocer destrezas técnicas o teorías científicas (Savater, 1997). Con el tiempo se comenzó a considerar que los conocimientos que brinda la instrucción ampliaban los conocimientos técnicos y entre más especializados fueran habría un mejor rendimiento laboral, recomendando así la enseñanza institucional y dejando por abajo la formación cívica y ética.
Hoy en día instruir es desarrollar la inteligencia y educar es formar al hombre con valores, ética, moral etc., y para poder lograr humanos íntegros, honestos y competentes es necesario equilibrar es decir desarrollar sistemas educativos donde se instruya y eduque, y que por defecto se obtenga a profesionales eficientes y a la vez educados.






Educar es universalizar

Por ello la educación es mera orientación social es decir queda determinada por la tradición, las leyes la cultura y los valores predominantes de una sociedad, o la que la comunidad considere preferible, y también por la época en la que se vive, no podemos decir que la educación de antes es la misma a la que vivimos hoy en la actualidad, como menciona DurKheim la escala de valores cambia forzosamente con las sociedades, dicha jerarquía no ha permanecido jamás igual en dos momentos diferentes de la historia.


Jamás se podrá universalizar la educación si las sociedades siguen preparando a sus miembros para su conveniencia ya que desde siempre la educación ha sido un instrumento de control es decir no solo busca formar individuos socialmente aceptables y útiles sino también para evitar que se revelen contra las ellas mismas, por ello la educación solo trasmite aquello que quien ha de trasmitirlo considera digno de ser conservado.







Nora Aideé Enríquez

La disciplina de la libertad
Para Savater (1997), ningún niño quiere aprender si eso significa que le quitará tiempo para las actividades que le gustan  (como los jugos) o que implica un esfuerzo porque se le dificulta aprenderlo.
Basados en esta premisa, decimos que cuando los niños se rehúsan a estudiar, los adultos empleamos la tiranía argumentando que lo hacemos por su bien pese a que la realidad es que lo hacemos por el nuestro pues necesitamos delegar/transmitir nuestros conocimientos para dos fines: que ellos tengan los conocimientos necesarios para jugar un rol en la sociedad (reemplazándonos) y para quedar “inmortalizados” a través de las enseñanzas.  El ser humano no es eterno y es por esta razón es que tiene que enseñar a las nuevas generaciones las tareas que les correspondan para que con el tiempo, vayan siendo ellos quienes los sustituyan.  Esta enseñanza será transmitida conforme la persona la conoce, con los instrumentos que ella empleo y de la forma que aprendió salvo sus excepciones.  En éste contexto, decimos que los niños se ven obligados a ser educados les guste o no y que la tiranía será un método frecuentemente visualizado sin embargo, esta misma educación más tarde será quien les devuelva la “libertad” que es  definida como el logro de nuestra integración social (Savater, como se citó en Nicolás, 2015).
Algunos autores aseguran que los niños son creativos por naturaleza y  que cuentan con capacidad innata para asimilar la educación porque son quienes deciden qué aprender. Es por esta razón que la educación recurre a la disciplina pues con ella se obliga al niño a mantenerse atento a lo que se le enseña así como a realizar los ejercicios necesarios que requiere el aprendizaje.  Podríamos decir que la educación es practicar una enseñanza que se haga respetar pero que a la vez permita irreverencias ocasionales  como vía de madurez intelectual.
        ¿Hacia una humanidad sin humanidades?
Para Savater (1997), cada época tiene sus propios terrores y la educación no es la excepción  ya que se teme que con el paso del tiempo se supriman los planes de estudio de las humanidades y sean sustituidos por especialidades técnicas que a la larga desplazarán a la historia, filosofía, literatura, etc.,    La finalidad de éstas nuevas técnicas como la tecnología,  es introducir al individuo al campo laboral de manera inmediata
En la actualidad, se busca adquirir más saberes técnicos y complejos dejando de lado las facultades que desarrolla el humanismo (capacidad crítica de análisis, curiosidad, sentido de razonamiento lógico, etc.) La importancia que dan las humanidades a la enseñanza no es qué tanto se aprende sino  de cómo lo hace además de despertar la curiosidad y el gusto por aprender. Si se logra que el niño/alumno tenga ese  gusto y  esa curiosidad estarán motivados para proseguir un estudio ya comenzado.
Con regularidad la impartición de clase sigue el mismo método, independientemente al docente, ésta se hace bajo esquemas o lineamientos muy rígidos sin obtener empatía y motivación en los alumnos dejando de lado la estimulación o apertura de un “apetito cognoscitivo”.
La humanidad es simplemente la formación integral de la persona y tal pareciera que muchas personas ven a los estudios humanísticos “peleados” con los científicos, sin embargo no es así, la formación de una persona radica en la combinación de ambos. 


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Desarrollo moral en la educación

El Aprendizaje Humano



El ser humano al nacer es totalmente indefenso, su sobrevivencia depende de otras personas, quienes lo crían y lo cuidan durante varias etapas de su vida. Al llegar a este mundo, todo ser humano carece de aprendizajes, por lo cual las personas que cuidan de él, se convierten en sus modelos de imitación para llegar hacer algo parecido a ellos, y este aprendizaje lo adquiere por medio de los procesos educativos informales y formales. Los padres del niño y los adultos más cercanos son los primeros encargados de transmitirles la enseñanza y posteriormente lo harán sus maestros quienes serán personas especializadas para ello.

Antes de ser educado, un niño no tiene personalidad propia, a través del aprendizaje humano se formará su identidad personal, según Savater (1997) el hombre llega a serlo a través del aprendizaje y no basta aprender de su propia experiencia y el trato con las cosas. En nuestra vida las cosas son lo que son y tienen un significado, y este significado se lo damos los humanos y de ahí surge la necesidad de aprender y recibir un entrenamiento de los demás al relacionarlos con ellos a través de las cosas. El aprendizaje humano se puede entender como un proceso de adquirir, procesar, comprender y por último, aplicar la información que nos ha sido enseñada, es decir, cuando aprendemos nos adaptamos a las exigencias que los contextos culturales y sociales nos demandan. La enseñanza y el aprendizaje es algo propio del ser humano y eso nos diferencia de los animales.

La primera enseñanza que se debería de recibir es saber ser “hombres”, ver la vida y las cosas como humanos, por lo tanto el primer objetivo de la educación consiste en hacernos conscientes de la realidad de nuestros semejantes, lo cual implica verlos como sujetos y no como objetos, ahí se deriva la importancia del aprendizaje que se transmite en la familia, en la escuela y en la misma sociedad que nos acogió para ser parte de ella. Savater (1997) nos dice algo muy importante: “La verdadera educación no sólo consiste en enseñar a pensar sino también en aprender a pensar sobre lo que se piensa” (p.16)




Los Contenidos de la Enseñanza




El medio por el cual se da el aprendizaje es la comunicación entre iguales y la trasmisión deliberada de pautas, técnicas, valores y recuerdos; proceso necesario por el cual todo ser humano tiene que pasar, pues es la condición para poderse llamar ser humano, lo que nos distingue de cualquier otro animal es exactamente eso la habilidad de aprender y razonar, por ello el proceso formativo es necesario para el género humano pues al nacer solo contamos con la herencia biológica pero eso no significa que seamos seres completos, significa que aunque estemos programados para desarrollar nuevas habilidades, es necesario aprenderlo de los demás por la vía de la imitación.

El conocimiento se trasmite de generación en generación, pues como menciona Savater, (1997) la función de la enseñanza está tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir que cualquiera puede enseñar, por ello en el pasado se veía como innecesario instruir la enseñanza como dedicación profesional de unos cuantos, pues el mutuo aprendizaje algo generalizado y obligatorio se da en toda comunidad humana pero se llega al punto que aunque cualquiera sea capaz de enseñar algo no significa que sea capaz de enseñar cualquier cosa.

Antes la educación era, orientada a la formación del alma y el cultivo respetuoso de los valores morales y patrióticos, considerada de más alto rango que la instrucción, que da a conocer destrezas técnicas o teorías científicas (Savater, 1997). Con el tiempo se comenzó a considerar que los conocimientos que brinda la instrucción ampliaban los conocimientos técnicos y entre más especializados fueran habría un mejor rendimiento laboral, recomendando así la enseñanza institucional y dejando por abajo la formación cívica y ética.

Hoy en día instruir es desarrollar la inteligencia y educar es formar al hombre con valores, ética, moral etc., y para poder lograr humanos íntegros, honestos y competentes es necesario equilibrar es decir desarrollar sistemas educativos donde se instruya y eduque, y que por defecto se obtenga a profesionales eficientes y a la vez educados.


El Eclipse de la Familia




Los niños antes de entrar a la escuela ya han tenido una influencia educativa de su entorno familiar, es donde empieza a desarrollar y a aprender sus principales conocimientos y actitudes, empieza a convivir y a relacionarse con los demás. De acuerdo a Savater (1997) se llama “socialización primaria” que permite convertirse en un miembro más o menos estándar de la sociedad.   La escuela, el grupo de amigos, el lugar de trabajo son las que llevan a cabo la “socialización secundaria” en donde los niños adquieren conocimientos y competencias más especializadas.  Si la socialización primaria asido satisfactoria, es posible que la “socialización secundaria”, pueda asentar sus enseñanzas, al caso contrario si fuera insatisfactoria sería más difícil para la “socialización Secundaria”.

Hoy en día la educación que imparte la familia es muy escasa los valores son totalmente insuficiente para que tenga éxito la enseñanza.  Antes, la familia era la base primordial de la educación, donde se les brindaba consejos, ejemplos, apoyo, hábitos bueno modales, valores y la escuela se podía dedicar a enseñar. Actualmente la tarea de la escuela es doblemente complicada. A la escuela se le exige que cumpla con lo que le corresponde por derecho y por obligación a los padres de familia y, evidentemente, ni el sistema educativo ni los profesores están preparados para ello.



La Disciplina de la Libertad





Para Savater (1997), ningún niño quiere aprender si eso significa que le quitará tiempo para las actividades que le gustan (como los juegos) o que implica un esfuerzo porque se le dificulta aprenderlo. 

Basados en esta premisa, decimos que cuando los niños se rehúsan a estudiar, los adultos empleamos la tiranía argumentando que lo hacemos por su bien pese a que la realidad es que lo hacemos por el nuestro pues necesitamos delegar/transmitir nuestros conocimientos para dos fines: que ellos tengan los conocimientos necesarios para jugar un rol en la sociedad (reemplazándonos) y para quedar “inmortalizados” a través de las enseñanzas.  El ser humano no es eterno y es por esta razón es que tiene que enseñar a las nuevas generaciones las tareas que les correspondan para que, con el tiempo, vayan siendo ellos quienes los sustituyan.  Esta enseñanza será transmitida conforme la persona la conoce, con los instrumentos que ella empleo y de la forma que aprendió salvo sus excepciones.  En éste contexto, decimos que los niños se ven obligados a ser educados les guste o no y que la tiranía será un método frecuentemente visualizado, sin embargo, esta misma educación más tarde será quien les devuelva la “libertad” que es definida como el logro de nuestra integración social (Savater, como se citó en Nicolás, 2015). 

Algunos autores aseguran que los niños son creativos por naturaleza y que cuentan con capacidad innata para asimilar la educación porque son quienes deciden qué aprender. Es por esta razón que la educación recurre a la disciplina pues con ella se obliga al niño a mantenerse atento a lo que se le enseña, así como a realizar los ejercicios necesarios que requiere el aprendizaje.  Podríamos decir que la educación es practicar una enseñanza que se haga respetar pero que a la vez permita irreverencias ocasionales como vía de madurez intelectual. 


¿Hacia una Humanidad sin Humanidades?






Para Savater (1997), cada época tiene sus propios terrores y la educación no es la excepción ya que se teme que con el paso del tiempo se supriman los planes de estudio de las humanidades y sean sustituidos por especialidades técnicas que a la larga desplazarán a la historia, filosofía, literatura, etc.,    La finalidad de éstas nuevas técnicas como la tecnología, es introducir al individuo al campo laboral de manera inmediata.

En la actualidad, se busca adquirir más saberes técnicos y complejos dejando de lado las facultades que desarrolla el humanismo (capacidad crítica de análisis, curiosidad, sentido de razonamiento lógico, etc.) La importancia que dan las humanidades a la enseñanza no es qué tanto se aprende sino de cómo lo hace además de despertar la curiosidad y el gusto por aprender. Si se logra que el niño/alumno tenga ese gusto y esa curiosidad estarán motivados para proseguir un estudio ya comenzado. 

Con regularidad la impartición de clase sigue el mismo método, independientemente al docente, ésta se hace bajo esquemas o lineamientos muy rígidos sin obtener empatía y motivación en los alumnos dejando de lado la estimulación o apertura de un “apetito cognoscitivo”. 
La humanidad es simplemente la formación integral de la persona y tal pareciera que muchas personas ven a los estudios humanísticos “peleados” con los científicos, sin embargo, no es así, la formación de una persona radica en la combinación de ambos.


Educar es Universalizar






La educación inició desde los primeros grupos humanos de cazadores y recolectores y las primeras culturas, quienes educaban a sus hijos, en donde el proceso de enseñanza no era solamente la transmisión de conocimientos o destrezas sino un proyecto de sociedad. La educación que se imparte satisface y responde ante un estereotipo social y personal lamentablemente esta manera de formación crea una insatisfacción en los educandos.

Por ello la educación es mera orientación social es decir queda determinada por la tradición, las leyes la cultura y los valores predominantes de una sociedad, o la que la comunidad considere preferible, y también por la época en la que se vive, no podemos decir que la educación de antes es la misma a la que vivimos hoy en la actualidad, como menciona Durkheim la escala de valores cambia forzosamente con las sociedades, dicha jerarquía no ha permanecido jamás igual en dos momentos diferentes de la historia.

Qué tarea más grande tienen quienes tienen la responsabilidad de educar, pero es lamentable que muchos educadores no lo hacen con la responsabilidad que se requiere. El ideal básico de la educación en la actualidad es la “universalización democrática”. Este término se refiere a que nadie debe quedar excluido del sistema educativo, universalizar la educación es acabar con la discriminación. La universalización de la educación democrática comienza intentando auxiliar las deficiencias del medio familiar y social que cada persona experimenta.

Jamás se podrá universalizar la educación si las sociedades siguen preparando a sus miembros para su conveniencia ya que desde siempre la educación ha sido un instrumento de control es decir no solo busca formar individuos socialmente aceptables y útiles sino también para evitar que se revelen contra las ellas mismas, por ello la educación solo trasmite aquello que quien ha de trasmitirlo considera digno de ser conservado.

La universalización consiste en que cada persona regrese a sus raíces, es decir que cada cual dentro de sí mismo debe buscar aquella raíz propia e intransferible que le identifica con su familia. Según esta visión la educación consistiría en reforzar nuestras raíces haciéndonos más nacionales, más étnicos, más ideológicamente puros, más idénticos a nosotros mismos y por lo tanto inconfundibles y diferentes a los demás.


Referencias

Savater, F. (1997). El valor de Educar. España: Editorial Ariel.

Nicolás, C. (2015). La disciplina de la libertad. Recuperado de: https://prezi.com/eoi_hd5id9sf/la-disciplina-de-la-libertad/






El eclipse de la familia Los niños antes de entrar a la escuela ya han tenido una influencia educativa de su entorno familiar, es d...