El ser humano al nacer es totalmente indefenso, su
sobrevivencia depende de otras personas, quienes lo crían y lo cuidan durante
varias etapas de su vida. Al llegar a este mundo, todo ser humano carece de
aprendizajes, por lo cual las personas que cuidan de él, se convierten en sus
modelos de imitación para llegar hacer algo parecido a ellos, y este
aprendizaje lo adquiere por medio de los procesos educativos informales y
formales. Los padres del niño y los adultos más cercanos son los primeros
encargados de transmitirles la enseñanza y posteriormente lo harán sus maestros
quienes serán personas especializadas para ello.
Antes de ser educado, un niño no tiene personalidad
propia, a través del aprendizaje humano se formará su identidad personal, según
Savater (1997) el hombre llega a serlo a través del aprendizaje y no basta
aprender de su propia experiencia y el trato con las cosas. En nuestra vida las
cosas son lo que son y tienen un significado, y este significado se lo damos
los humanos y de ahí surge la necesidad de aprender y recibir un entrenamiento
de los demás al relacionarlos con ellos a través de las cosas. El aprendizaje
humano se puede entender como un proceso de adquirir, procesar, comprender y
por último, aplicar la información que nos ha sido enseñada, es decir, cuando
aprendemos nos adaptamos a las exigencias que los contextos culturales y
sociales nos demandan. La enseñanza y el aprendizaje es algo propio del ser
humano y eso nos diferencia de los animales.
La primera enseñanza que se debería de recibir es
saber ser “hombres”, ver la vida y las cosas como humanos, por lo tanto el
primer objetivo de la educación consiste en hacernos conscientes de la realidad
de nuestros semejantes, lo cual implica verlos como sujetos y no como objetos,
ahí se deriva la importancia del aprendizaje que se transmite en la familia, en
la escuela y en la misma sociedad que nos acogió para ser parte de ella.
Savater (1997) nos dice algo muy importante: “La verdadera educación no sólo
consiste en enseñar a pensar sino también en aprender a pensar sobre lo que se
piensa” (p.16)
Los Contenidos de
la Enseñanza
El medio por el cual se da el aprendizaje es la
comunicación entre iguales y la trasmisión deliberada de pautas, técnicas,
valores y recuerdos; proceso necesario por el cual todo ser humano tiene que
pasar, pues es la condición para poderse llamar ser humano, lo que nos
distingue de cualquier otro animal es exactamente eso la habilidad de aprender
y razonar, por ello el proceso formativo es necesario para el género humano
pues al nacer solo contamos con la herencia biológica pero eso no significa que
seamos seres completos, significa que aunque estemos programados para
desarrollar nuevas habilidades, es necesario aprenderlo de los demás por la vía
de la imitación.
El conocimiento se trasmite de generación en
generación, pues como menciona Savater, (1997) la función de la enseñanza está
tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir
que cualquiera puede enseñar, por ello en el pasado se veía como innecesario
instruir la enseñanza como dedicación profesional de unos cuantos, pues el
mutuo aprendizaje algo generalizado y obligatorio se da en toda comunidad
humana pero se llega al punto que aunque cualquiera sea capaz de enseñar algo
no significa que sea capaz de enseñar cualquier cosa.
Antes la educación era, orientada a la formación
del alma y el cultivo respetuoso de los valores morales y patrióticos,
considerada de más alto rango que la instrucción, que da a conocer destrezas
técnicas o teorías científicas (Savater, 1997). Con el tiempo se comenzó a
considerar que los conocimientos que brinda la instrucción ampliaban los
conocimientos técnicos y entre más especializados fueran habría un mejor
rendimiento laboral, recomendando así la enseñanza institucional y dejando por
abajo la formación cívica y ética.
Hoy en día instruir es desarrollar la inteligencia
y educar es formar al hombre con valores, ética, moral etc., y para poder
lograr humanos íntegros, honestos y competentes es necesario equilibrar es
decir desarrollar sistemas educativos donde se instruya y eduque, y que por defecto
se obtenga a profesionales eficientes y a la vez educados.
Los niños antes de entrar a la escuela ya han
tenido una influencia educativa de su entorno familiar, es donde empieza a
desarrollar y a aprender sus principales conocimientos y actitudes, empieza a
convivir y a relacionarse con los demás. De acuerdo a Savater (1997) se llama
“socialización primaria” que permite convertirse en un miembro más o menos
estándar de la sociedad. La escuela, el grupo de amigos, el lugar
de trabajo son las que llevan a cabo la “socialización secundaria” en donde los
niños adquieren conocimientos y competencias más especializadas. Si la
socialización primaria asido satisfactoria, es posible que la “socialización
secundaria”, pueda asentar sus enseñanzas, al caso contrario si fuera
insatisfactoria sería más difícil para la “socialización Secundaria”.
Hoy en día la educación que
imparte la familia es muy escasa los valores son totalmente insuficiente para
que tenga éxito la enseñanza. Antes, la familia era la base primordial de
la educación, donde se les brindaba consejos, ejemplos, apoyo, hábitos bueno
modales, valores y la escuela se podía dedicar a enseñar. Actualmente
la tarea de la escuela es doblemente complicada. A la escuela se le exige que cumpla con lo que le corresponde por
derecho y por obligación a los padres de familia y, evidentemente, ni el
sistema educativo ni los profesores están preparados para ello.
La Disciplina de la Libertad
Para Savater (1997), ningún niño quiere aprender si
eso significa que le quitará tiempo para las actividades que le gustan (como
los juegos) o que implica un esfuerzo porque se le dificulta aprenderlo.
Basados en esta premisa, decimos que cuando los
niños se rehúsan a estudiar, los adultos empleamos la tiranía argumentando que
lo hacemos por su bien pese a que la realidad es que lo hacemos por el nuestro
pues necesitamos delegar/transmitir nuestros conocimientos para dos fines: que
ellos tengan los conocimientos necesarios para jugar un rol en la sociedad
(reemplazándonos) y para quedar “inmortalizados” a través de las
enseñanzas. El ser humano no es eterno y es por esta razón es que tiene
que enseñar a las nuevas generaciones las tareas que les correspondan para que,
con el tiempo, vayan siendo ellos quienes los sustituyan. Esta enseñanza
será transmitida conforme la persona la conoce, con los instrumentos que ella
empleo y de la forma que aprendió salvo sus excepciones. En éste
contexto, decimos que los niños se ven obligados a ser educados les guste o no
y que la tiranía será un método frecuentemente visualizado, sin embargo, esta
misma educación más tarde será quien les devuelva la “libertad” que es definida
como el logro de nuestra integración social (Savater, como se citó en Nicolás,
2015).
Algunos autores aseguran que los niños son
creativos por naturaleza y que cuentan con capacidad innata para asimilar
la educación porque son quienes deciden qué aprender. Es por esta razón que la
educación recurre a la disciplina pues con ella se obliga al niño a mantenerse
atento a lo que se le enseña, así como a realizar los ejercicios necesarios que
requiere el aprendizaje. Podríamos decir que la educación es practicar
una enseñanza que se haga respetar pero que a la vez permita irreverencias ocasionales como
vía de madurez intelectual.
¿Hacia una Humanidad sin Humanidades?
Para Savater (1997), cada época tiene sus propios
terrores y la educación no es la excepción ya que se teme que con el paso
del tiempo se supriman los planes de estudio de las humanidades y sean
sustituidos por especialidades técnicas que a la larga desplazarán a la
historia, filosofía, literatura, etc., La finalidad de éstas nuevas
técnicas como la tecnología, es introducir al individuo al campo laboral de
manera inmediata.
En la actualidad, se busca adquirir más saberes
técnicos y complejos dejando de lado las facultades que desarrolla el humanismo
(capacidad crítica de análisis, curiosidad, sentido de razonamiento lógico,
etc.) La importancia que dan las humanidades a la enseñanza no es qué tanto se
aprende sino de cómo lo hace además de despertar la curiosidad y el gusto
por aprender. Si se logra que el niño/alumno tenga ese gusto y esa
curiosidad estarán motivados para proseguir un estudio ya comenzado.
Con regularidad la impartición de clase sigue el
mismo método, independientemente al docente, ésta se hace bajo esquemas o
lineamientos muy rígidos sin obtener empatía y motivación en los alumnos
dejando de lado la estimulación o apertura de un “apetito cognoscitivo”.
La humanidad es simplemente la formación integral
de la persona y tal pareciera que muchas personas ven a los estudios
humanísticos “peleados” con los científicos, sin embargo, no es así, la
formación de una persona radica en la combinación de ambos.
La educación inició desde los primeros grupos
humanos de cazadores y recolectores y las primeras culturas, quienes educaban a
sus hijos, en donde el proceso de enseñanza no era solamente la transmisión de
conocimientos o destrezas sino un proyecto de sociedad. La educación que se
imparte satisface y responde ante un estereotipo social y personal
lamentablemente esta manera de formación crea una insatisfacción en los
educandos.
Por ello la educación es mera orientación social es
decir queda determinada por la tradición, las leyes la cultura y los valores
predominantes de una sociedad, o la que la comunidad considere preferible, y
también por la época en la que se vive, no podemos decir que la educación de
antes es la misma a la que vivimos hoy en la actualidad, como menciona Durkheim
la escala de valores cambia forzosamente con las sociedades, dicha jerarquía no
ha permanecido jamás igual en dos momentos diferentes de la historia.
Qué tarea más grande tienen quienes tienen la
responsabilidad de educar, pero es lamentable que muchos educadores no lo hacen
con la responsabilidad que se requiere. El ideal básico de la educación en la
actualidad es la “universalización democrática”. Este término se refiere a que
nadie debe quedar excluido del sistema educativo, universalizar la educación es
acabar con la discriminación. La universalización de la educación democrática
comienza intentando auxiliar las deficiencias del medio familiar y social que
cada persona experimenta.
Jamás se podrá universalizar la educación si las
sociedades siguen preparando a sus miembros para su conveniencia ya que desde
siempre la educación ha sido un instrumento de control es decir no solo busca
formar individuos socialmente aceptables y útiles sino también para evitar que
se revelen contra las ellas mismas, por ello la educación solo trasmite aquello
que quien ha de trasmitirlo considera digno de ser conservado.
La universalización consiste en que cada persona
regrese a sus raíces, es decir que cada cual dentro de sí mismo debe buscar
aquella raíz propia e intransferible que le identifica con su familia. Según
esta visión la educación consistiría en reforzar nuestras raíces haciéndonos
más nacionales, más étnicos, más ideológicamente puros, más idénticos a
nosotros mismos y por lo tanto inconfundibles y diferentes a los demás.
Referencias
Savater, F. (1997). El valor de Educar. España:
Editorial Ariel.
Nicolás, C. (2015). La disciplina de la libertad. Recuperado de: https://prezi.com/eoi_hd5id9sf/la-disciplina-de-la-libertad/